DEL CUENTO A LA NOTICIA – II

Casi se me olvida, alumnos/as de 5º.

He aquí “La historia del chico de mirada cortante”, de Ursula Wölfel, para que redactéis tres noticias sucesivas que aparecerán en tres días distintos. Recordad que en la primera noticia no debéis dar información ni del QUIÉN ni del POR QUÉ. Debéis simular que no conocéis aún la respuesta a estas preguntas.

LA  HISTORIA DEL NIÑO DE MIRADA CORTANTE

Un chico tenía la mirada tan cortante que de un mirada podía cortar una rebanada de pan. Tampoco necesitaba cortarse las uñas. Le bastaba con mirarlas una vez. Si se tomaba la molestia,  hasta podía serrar tablas con su mirada cortante. Esto le parecía muy práctico a su familia.
Pero un día el chico se puso en la ventana y miró excesivamente a la gente.
Todos los bolsos y carteras se abrieron. Huevos, libros, verduras, documentos, dinero, botellas de cerveza y periódicos se cayeron al suelo. Enseguida tres correas de perro se partieron en dos y los perros, furiosos, se echaron unos encimas de otros.
Una mujer rubia que tenía el pelo muy largo, se encontró de pronto con la cabeza rapada, y a un hombre gordo se le saltaron los tirantes. Además, a los del balcón de enfrente se les cayó a pedazos la sombrilla en los platos de sopa, y su cotorra perdió todas las plumas de la cola.
Desde entonces este chico siempre lleva gafas de sol. Claro que ahora tiene, a menudo, las uñas largas y sucias.

DEL CUENTO A LA NOTICIA

Hola, alumnos de 5º,

He aquí otra de las “Veintinueve historias disparatadas” de URSULA WÖLFEL. Imagina que eres el periodista que se ha enterado de la existencia de la extraña campeona que aparece en ella. Da la noticia en tu periódico, sin olvidarte del titular y teniendo en cuenta que el orden de la noticia es distinto del orden de la narración:

LA HISTORIA DEL SACAPUNTAS

“Una mujer tenía la intención de escribir un gran libro. Se compró un montón de papel, cincuenta lápices nuevos y un buen sacapuntas.  A partir de hoy su marido y sus hijos sólo hablarían bajo y andarían de puntillas, pues la mujer quería empezar enseguida a escribir el libro

Preparó el papel y afiló el lápiz. Mientras tanto pensaba en la primera frase.

Afiló otro lápiz y siguió pensando la primera frase.

Afiló el tercer lápiz y todavía pensaba la primera frase.

La mujer afiló hasta el final los cincuenta lápices y otros siete mil quinientos doce. No tardó ni tres semanas. Todavía no había escrito la primera frase, pero ya era campeona del mundo en afilar lápices. Salió en el periódico.”

“PELIGRO VEGETAL”

Alumn@s de 6º

He creído conveniente, como ya os dije, subir a este vuestro blog el trabajo que realizaron dos de vuestros compañeros como cierre de la lectura del libro que nos ha ocupado este largo trimestre, “Peligro vegetal”.  Podéis acceder a estos trabajos finales en los dos enlaces siguientes:

En ellos podéis ver ejemplos de lo que yo pido sobre los libros leídos.

 

E. Plástica: NUESTROS BODEGONES

Alumn@s de 6º

He aquí los bodegones que hicisteis en vuestro último trabajo de E. Plástica.

¿PARA QUE NOS SIRVIÓ APRENDER A SUMAR Y RESTAR FRACCIONES CON DISTINTO DENOMINADOR?

Indirectamente, al aprender a sumar y restar fracciones con distinto denominador, aprendimos dos conceptos nuevos también:

A reducir fracciones a común denominador:

Como para sumar y restar, se multiplican los denominadores entre sí y los numeradores por los denominadores entre cruz.

Una vez que hemos reducido las fracciones a común denominador, podemos, además de sumarlas y restarlas, COMPARAR FRACCIONES CON DISTINTO DENOMINADOR.

¿CÓMO APRENDIMOS A SUMAR Y RESTAR FRACCIONES CON DISTINTO DENOMINADOR?

Texto conseguido combinando los redactados por Paula, Ainhoa G. y Rodrigo, y Anabel, Ainhoa J. y Miguel Ángel

PROCESO

  1. El maestro nos propuso resolver la siguiente suma de fracciones:
  2. Como solo sabemos sumar y restar fracciones con el mismo denominador, tenemos que conseguir que los denominadores sean iguales, pero sin cambiar la fracción de valor.
  3. Para ello tenemos que utilizar el procedimiento de fracciones equivalentes.
  4. Hicimos distintas pruebas hasta que comprendimos que podíamos conseguir que los denominadores fuesen iguales multiplicando los denominadores entre sí.
  5. Y para conseguir que las fracciones fueran equivalentes teníamos que multiplicar los numeradores por el mismo número que habíamos multiplicado cada denominador. Es decir, multiplicar en cruz los numeradores por los denominadores:
  6. Finalmente miramos el libro para comprobar que nuestra hipótesis era correcta, QUE LO ERA.

CONCLUSIÓN

“Para sumar o restar fracciones con distinto denominador se multiplican los denominadores entre sí y los numeradores en cruz por los denominadores.”